Tanto el concepto de biblioteca, como el de biblioteca pública han tenido diferentes connotaciones a lo largo de la historia.
Por biblioteca se suele entender hoy día una colección en distintos soportes o el lugar donde se conservan. Se suele decir que una colección debe de estar organizada y expuesta al público para que pueda ejercer su función, es decir, las tres notas básicas del concepto de biblioteca son: organización, colección y disponibilidad para el uso. Con la colección el conocimiento llega a la biblioteca, con la organización el conocimiento se hace accesible a los usuarios y demandas individuales y con la disponibilidad, el conocimiento social es participado.
En lo referente a biblioteca pública, el concepto comienza con la Ilustración, en la difusión de la cultura y en la proliferación de los saberes.
El liberalismo y la progresiva tendencia hacia hacia la democratización resaltarán el papel de la biblioteca pública como centro donde toda la población se podía informar y formar. Para otros autores la biblioteca de Alejandría fue la primera biblioteca pública o civil, en el sentido de que no estaba al servicio exclusivo de su dueño o de un colegio sacerdotal o de una comunidad docente y de de que su colección tenía carácter enciclopédico, y fue en esa biblioteca donde comenzaron a elaborarse los glosarios y comentarios. En el siglo de Oro español se hace referencia a la colección de libros que es como un bien público, donde los mecenas podían poner a disposición de aquellos que no podían acceder al libro por escasez de recursos, tratándose por tanto de un antecedente de biblioteca pública.
Por tanto hemos de entender biblioteca pública con distintos significados a lo largo de la historia, pero siempre con la misma idea: una biblioteca abierta a un número de personas, más o menos heterogéneo, por tanto no restringida a una persona.
Pero en el siglo XVIII seguía prevaleciendo en España la concepción de que la biblioteca pública era aquella abierta para los eruditos. Muchas veces se continúa confundiendo biblioteca pública con biblioteca institucional a la cual podrían tener acceso ciertas personas interesadas por la cultura, y esa concepción llegó hasta el siglo XIX.
Por lo tanto, bajo la cobertura de biblioteca pública se pueden recoger distintas realidades, que sólo tienen en común la idea de biblioteca a la que se puede acceder sin ninguna cortapisa legal, pero con amplias diferencias entre la biblioteca “erudita”, la de “clases medias” o “liberal-burguesa” y la “popular”. Actualmente conocemos el significado de biblioteca pública y lo integramos dentro de tal ya que se considera como un espacio abierto donde se permite la entrada libre a cualquier persona para permitir el acceso y la difusión de información.
Hasta el siglo XIX en la biblioteca había predominado la función de conservación, y en este siglo se vislumbra lo que actualmente está vigente, como un entorno cultural y educativo.
Para acabar de comprender la amplitud del concepto de biblioteca pública, podemos decir que el objetivo es hacer accesible la información a sus usuarios, pudiendo ser:- - Accesibilidad social: todo el mundo tiene derecho a acceder a ella.
- - Accesibilidad moral: sin censura.
- - Accesibilidad técnica: que existan catálogos y que los libros estén bien ordenados de manera sistemática para su pronta localización.
- - Accesibilidad física: que la biblioteca esté bien comunicada, con un edificio digno, y que el horario sea compatible para los usuarios.
- Accesibilidad intelectual: que el lector tenga conocimientos necesarios para comprender la lectura, por ello la biblioteca se adapta a las necesidades del lector.
Como última puntualización decir la relación entre biblioteca pública y biblioteca popular. La biblioteca popular se va desarrollando a lo largo del siglo XIX ante el fracaso de la biblioteca pública en ciertos países, para servir como centro de lectura pública, pero en España el concepto de los dos tipos de bibliotecas han estado en consonancia hasta los años ochenta. Por lo tanto la biblioteca pública está destinada al público en general y la popular va dirigida a un público concreto.
Muchos autores ven la biblioteca pública con distintas perspectivas y le otorgan diferentes virtudes, identificándola como un elemento de transformación social en la historia, siendo un organismo que está en continua evolución.